En la Roma del Siglo XVII una mujer soltera que no fuera virgen era considerada "mercancía dañada”. Yo era mercancía dañada. A los 17 años fui abusada sexualmente por mi tutor. Se hizo un juicio y después de ser humillada públicamente fui absuelta. Pero también fui la la primera mujer en ser admitida en la Academia de Arte de Florencia (1616), la primera mujer en ganarme la vida pintando, la primera y única mujer en adoptar el caravagismo y, lo más importante, una de las más grandes artistas del Barroco Italiano. Nací en Roma el 08 de julio de 1593; perdí a mi madre a los 12 años por lo que tuve que llevar mi casa y hacerme cargo de mis hermanos. Pero siempre fui pintora. En principio comencé con el oficio gracias a mi padre el pintor Orazio Gentileschi (1639); desde pequeña lo ayudaba en el taller, mezclando colores, limpiando pinceles. Incluso fui alguna vez su modelo. En esa época los pintores trabajan en talleres, así que viví rodeada de artistas. Uno de ellos fue Agostino T...